
Samsung Odyssey G5 27"
VA 1000R curvo, QHD 165Hz, AMD FreeSync Premium Pro. Inmersión gaming total a precio muy competitivo.
El veredicto de NexoGamer
El Odyssey G5 está en el catálogo porque hace una cosa mejor que casi cualquier rival en su rango: te rodea. La curva 1000R es la más agresiva del mercado convencional, y el panel VA la acompaña con negros que en un IPS parecerían azul marino. Para juegos de mundo abierto, terror o cualquier título donde la atmósfera manda, este monitor tiene un argumento real.
Ahora bien, el VA tiene un talón de Aquiles documentado: el ghosting en grises medios. En movimientos rápidos, especialmente en FPS competitivo, esa estela aparece. No es un defecto exclusivo de este modelo; es la naturaleza del panel. Si tu dieta habitual es CS2, Valorant o Apex con aspiraciones de ranking, este no es tu monitor. Hay opciones más adecuadas.
Para el resto, que somos mayoría, la relación calidad-precio cuesta ignorar. QHD a 165Hz con FreeSync Premium Pro en 27 pulgadas curvas es un salto perceptible desde FHD, y la inmersión en títulos de acción en tercera persona o RPG de mundo abierto se nota desde el primer minuto. El precio entra en la franja de gama media con prestaciones que hace dos generaciones eran territorio exclusivo de monitores profesionales.
Alternativas de nuestro catálogo
Si el G5 no encaja del todo, aquí hay tres opciones con las que comparar:
- AOC 24G2U: panel IPS con pivote y altura ajustable. Si juegas FPS competitivo y prefieres respuesta rápida sobre inmersión, el IPS a 144Hz gana en grises sin debate. También si usas el monitor en vertical para trabajo o programación.
- LG UltraGear 27GP850-B: mismo tamaño y resolución QHD, pero Nano IPS. Menos ghosting en movimientos rápidos, colores más uniformes y mayor ángulo de visión. La alternativa lógica si quieres QHD sin el compromiso del VA.
- Samsung Odyssey Neo G7 32": si te ha convencido la curva 1000R pero quieres más pulgadas y un HDR que de verdad cambie algo, este da un salto de imagen visible gracias a su tecnología Mini-LED con 2000 nits reales. Lógicamente, también sube el precio.
Preguntas rápidas
¿El ghosting del VA es un problema real o está exagerado?
Depende del género. En RPG, aventura o shooters de ritmo pausado, apenas lo notarás. En FPS competitivo de alta velocidad, la estela aparece en fondos de gris medio y puede distraer en momentos exigentes. No arruina la experiencia en la mayoría de juegos, pero existe y hay que contarlo.
¿La curva 1000R cansa la vista en sesiones largas?
Es la curvatura más pronunciada del mercado convencional, así que hay un pequeño periodo de adaptación. Quienes lo usan principalmente para gaming suelen aceptarla rápido; quienes también trabajan con texto o hojas de cálculo la encuentran más discutible. Para uso mixto, un perfil más neutro puede ser más cómodo a largo plazo.
¿Vale la pena el salto desde un monitor FHD corriente?
Si tu GPU aguanta QHD (una RTX 3060 o RX 6700 XT hacia arriba, como referencia orientativa), sí. La diferencia de nitidez en 27 pulgadas entre FHD y QHD se aprecia a simple vista, y la curva añade un factor inmersivo que un panel plano no puede replicar. Si tu tarjeta es más modesta, el salto de hardware debería ir primero.