
Xbox Series X
CPU 8 núcleos Zen 2, GPU RDNA 2 12 TFLOPS, SSD 1TB NVMe custom, 4K/120fps, retrocompatible con toda la biblioteca Xbox.
El veredicto de NexoGamer
Microsoft no mintió cuando anunció que la Series X sería la consola más potente del mercado. Los 12 TFLOPS de su GPU RDNA 2 son verificables, y la ventaja técnica sobre la competencia es real, aunque en la pantalla del salón no siempre se traduzca en algo que salte a la vista. Lo que sí nota cualquier jugador desde el primer día es la retrocompatibilidad: no hay otra consola que permita arrancar juegos de Xbox One, Xbox 360 y la Xbox original con mejoras de rendimiento automáticas. Para quien lleva años en el ecosistema, eso vale mucho más de lo que parece en un titular.
El problema de la Series X no es técnico. Es de catálogo. Los grandes títulos de Xbox, desde Halo hasta Forza, acaban llegando a PC; y si tienes un ordenador capaz, la exclusividad de la consola dura poco más que el día del lanzamiento. Para quien ya juega en PC y busca un segundo dispositivo de gaming, la Series X pierde fuerza frente a una PS5, que retiene sus exclusivos de peso durante bastante más tiempo.
Yo elegiría la Series X para alguien que viene del ecosistema Xbox con una biblioteca acumulada, que quiere el máximo rendimiento posible en consola sin tocar un ratón, o que va a sacarle partido a Game Pass desde el primer día. Para quien empieza desde cero y los exclusivos son lo primero, la PS5 tiene hoy más que ofrecer.
Alternativas de nuestro catálogo
- PlayStation 5 Edición Disco (Slim): si los exclusivos de consola son tu prioridad. God of War, Spider-Man o Astro Bot no llegan a Xbox con la misma inmediatez, y eso tiene un peso real a la hora de elegir.
- Xbox Series S: si quieres entrar al ecosistema Xbox con un desembolso menor. Rinde bastante menos y el almacenamiento se queda corto con los juegos actuales, pero el acceso a Game Pass es idéntico.
- Nintendo Switch OLED: si lo que buscas es portabilidad y un catálogo, Zelda, Mario, Metroid, que sencillamente no existe en ninguna otra plataforma. Hardware diferente, propuesta diferente.
Preguntas rápidas
¿Vale la pena si ya tengo un PC gaming potente?
Con sinceridad: depende de cuánto valoras jugar en el salón sin configurar nada. Los exclusivos de Xbox acaban en PC, así que no ganarás acceso a títulos que tu ordenador no pueda tener. Si quieres salón cómodo con Game Pass sin complicaciones, sí tiene sentido. Si esperas exclusivos que no lleguen a PC, busca en otro lado.
¿La retrocompatibilidad funciona de verdad con juegos antiguos?
Sí, y bien. Microsoft ha confirmado compatibilidad con miles de títulos de Xbox One, Xbox 360 y la Xbox original, muchos con mejoras de resolución y rendimiento aplicadas de forma automática. No está todo el catálogo histórico, pero la cobertura es la más amplia del mercado entre las grandes plataformas actuales.
¿Game Pass cambia la ecuación de compra?
Para mí, sí. Sin una suscripción a Game Pass, la Series X pierde uno de sus argumentos más sólidos: acceso el día de lanzamiento a los juegos de Xbox Game Studios sin coste adicional. La consola y el servicio están pensados para funcionar juntos, y separar uno del otro es no aprovechar la mitad de la propuesta.